30.10.07

No faltes este viernes a la gran fiesta de Radio Latinoamérica

LATINAMERIKANSK FEST
Fiesta Latina

MUSIK-MAT-DANS-
Salsa, merengue, disco, caporales, cuecas -
Piroger / Korv / Chorizo / vin och öl
FREDAG 2 NOVEMBER
KL. 19.00 - 01.00 FLOGSTAVÄGEN 95 - FLOGSTA - UPPSALA
DJ's DNA och NARO
entrébiljett: 50 kr.
arr: CETAL - Radio Latinamerica 98,9 FMmed stöd av ABF

!!!!Välkommen - Bienvenido !!!!!

CETAL-Centro de Estudio y Trabajo América Latina
Uppsala SueciaCETAL-Studie och Arbetscentret "Latinamerika" i Uppsala-Sverige

24.10.07

Se viene el gran fiestón de Radio Latinoamérica

Diviertete apoyando, o apoya divirténdote, a Radio Latinoamérica, de Cetal, asistiendo a la gran fiesta que se realizará este viernes 2 de noviembre del 2007, en Flogsta 95, desde las 19:00 horas hasta lo que dé el esqueleto. El precio de la entrada es sólo 50 coronas. Habrá, como siempre, buena música, bebidas, excelente comida (chorizos uruguayos, empanadas chilenas, etc.), rifas y mil cosas más. Acuerdate que lo recaudado es para ayudar a cubrir parte de los gastos de Radio Latinoamérica.

21.10.07

Recuperar y reactualizar el proyecto político del Che

Entrevista con Néstor Kohan

Escribe
Andrés Figueroa Cornejo


Néstor Kohan, uno de los integrantes del Colectivo Amauta e impulsor de la Cátedra Che Guevara de Buenos Aires, Argentina (amauta.lahaine.org), estuvo de visita en Chile la segunda semana de octubre. Fue invitado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) a una serie de actividades en poblaciones y en universidades. Entre estas últimas, en la Universidad ARCIS de Santiago se desarrolló la “Cátedra Internacional Ernesto che Guevara”, donde además del FPMR también coorganizaron la actividad el Movimiento por la Asamblea del Pueblo (MAP) y el Movimiento Convergencia Revolucionaria (MCR). Inspirado en el marxismo latinoamericano de José Carlos Mariátegui y Ernesto Guevara, entre otros revolucionarios, Néstor trató temas amplios, necesarios y urgentes para los actuales procesos de reconstrucción de los proyectos populares del continente.

-En uno de tus textos últimos, muy difundidos, afirmas que las “clases dominantes no se suicidan…”
-“Esa expresión yo la escuché en una película sobre Salvador Allende, donde los realizadores entrevistan al embajador norteamericano de esa época en Chile –uno de los jefes de la contrarrevolución y hombre de la CIA-. Me sorprendió su testimonio. Me pareció muy lúcido cuando dice en un momento, con un cinismo brutal y desenmascarado, que “ninguna clase social se suicida..., ¡esto ya lo descubrió Lenin!, ¿Qué querían inventar?”. Entonces me pareció muy clara esa confesión doble de parte de este asesino de la CIA. Primero, la reivindicación de Lenin, y segundo, el planteamiento de que el viejo sistema capitalista no va a permitir pacíficamente que los trabajadores, el pueblo, la juventud, busquen cambiar la sociedad de raíz. Porque cuando las clases dominantes se sientan amenazadas, no van a dudar un segundo en desarrollar una guerra civil y ejercer toda su fuerza represiva. A mi modo de ver, el campo popular no puede eludir este hecho, no puede decir que ‘el poder no existe’ o que ‘el poder es difuso y está en todos lados’, que ‘el poder circula’ y, por tanto, supuestamente, de manera dispersa, espontánea, vamos a transformar la sociedad, sin hacernos cargo de que –si bien es cierto que el poder no sólo se encuentra en el Estado- el Estado existe, el ejército existe, las cárceles existen, la policía existe, los servicios de inteligencia existen...”

DE LA RESISTENCIA CULTURAL AL PROYECTO POLÍTICO

-¿Por qué propones que hay que retomar el legado del Che desde otra óptica en la actualidad?
-“No estuvo mal reivindicar en los años 80 y 90 al Che como figura ética, cultural, moral, como alternativa frente al mercado neoliberal, y al avance del postmodernismo. Nosotros mismos formamos parte de esos movimientos que rescataron al Che en esos ámbitos. Lo que quiero señalar es que hoy, en el siglo XXI, esa lectura del Che ya no alcanza. Actualmente, no nos podemos detener en esa imagen del Che, congelándolo y cristalizándolo, porque las nuevas maneras de dominar que tiene el capitalismo no responden a esas presentaciones clásicas del neoliberalismo del estilo de Menem, Fujimori, Collor de Melo, que eran capitalistas salvajes, con programas de choque. Tal como Margaret Thatcher tenía su frase “no hay alternativa”, Menem cuando castigaba al movimiento sindical, por ejemplo ante la lucha de los ferroviarios, decía “ramal ferroviario que para y hace huelga, ramal ferroviario que cierra.”
Nos parece que hoy, el capitalismo se ha ido reciclando y, a la vez, manteniendo las formas de dominación clásicas, pero modernizándolas. Los grandes empresarios y sus estrategas –‘tanques pensantes’, ‘intelectuales orgánicos’ del gran capital y el imperialismo- se dieron cuenta que como el neoliberalismo a cara descubierta generó tanta rebelión en Argentina, en Bolivia y en muchos países de América Latina, había que actualizar el discurso, y para mantener la dominación de las viejas clases dominantes era preciso establecer un lenguaje más flexible para dominar de una forma más elástica, incluso apelando a ciertos rituales ‘progresistas’ con el fin de frenar los conflictos sociales e institucionalizar la protesta, mientras se mantenía el modelo neoliberal en sus aspectos centrales. Me refiero al pago de la deuda externa, un modelo de explotación de los recursos naturales; donde se reemplazan las antiguas agriculturas por la soja transgénica, por ejemplo.
Entonces, se fueron perfeccionando las maneras de hacer política para garantizar el orden. Se modificaron símbolos y discursos, dejando intactas las formas de dominar. Por eso, desde la izquierda que busca el socialismo, la izquierda guevarista, tenemos que dar cuenta de esos cambios. No podemos seguir exactamente igual que hace 15 años. Creo que hoy tenemos que dar un pasito más, sin renegar de lo que hicimos (estamos orgullosos de haber resistido en aquellos años el huracán neoliberal y la moda postmoderna que lo acompañó), pero ahora el guevarismo tiene que asumirse como un proyecto fundamentalmente político y no solamente de resistencia cultural. Ya no podemos continuar a la defensiva, en el puro plano de la resistencia. Debemos acusar recibo de los cambios habidos en la política latinoamericana, con gobiernos pseudos progresistas, desde el justicialista Néstor Kirchner y su esposa Cristina al (reciclado) Frente Amplio uruguayo de Tabaré Vázquez, y del ex militante clasista Lula hasta el gobierno chileno de Bachelet (que nada tiene que ver con el socialismo de Allende, dicho sea de paso).”
-Tú señalas la inexistencia de burguesías nacionales antiimperialistas…
-“Nosotros planteamos que es inviable cualquier propuesta de ‘capitalismo nacional’ en América Latina. Porque la gran figura retórica a la que apelan los gobiernos que mencioné antes, de diversas maneras, es al ‘capitalismo a la uruguaya’, al ‘capitalismo nacional’ de Kichner y hasta donde su opositora Lilita Carrió habla de ‘capitalismo ético’. Estas definiciones siempre se asientan sobre ciertas clases sociales y el problema es que para que exista un proyecto realista de ‘capitalismo nacional’ tiene que haber una burguesía nacional que lo encabece, antiimperialista, que privilegie el mercado interno por sobre las exportaciones, que postule la intervención estatal por sobre el mercado. Y nosotros estimamos que no existe ese sujeto social en América Latina. Las burguesías continentales, las de verdad, no las de las propagandas, no tienen un proyecto de país independiente. Han nacido asociadas históricamente a las viejas oligarquías. Son, en realidad, oligarquías aburguesadas y burguesías oligárquicas. Y ya algún autor las ha definido como ‘lumpen burguesías latinoamericanas’, mucho antes que se pusiera de moda el narcotráfico. Sí, son lumpenes. Son burguesías con proyectos de ganancias extraordinarias a corto plazo y nunca consideran un horizonte a largo plazo, ni siquiera para independizar a sus paises por la vía capitalista. Y si existen, están completamente subordinadas al gran capital, porque históricamente así nacieron. Con la globalización esta situación se ha profundizado. Sobre todo después de las dictaduras militares de los 60 y 70.”
-¿En qué fuentes te basas?
-“Nosotros, en el pensamiento latinoamericano, apelamos a Mariátegui y al Che, porque ellos fueron quienes de manera más clara han cuestionado (junto con la teoría marxista de la dependencia –a través, por ejemplo, del autor brasileño que actuó en Chile, Ruy Mauro Marini, y diversos pensadores y dirigentes latinoamericanos) la existencia de una burguesía nacional antimperialista y progresista. Las burguesías nacionales existen, pero están completamenete subordinadas: son raquíticas, impotentes, domesticadas, carecen de un proyecto propio a largo plazo.”

LA TÁCTICA DEL ‘PACTO SOCIAL’

-Aquí en Chile, la Concertación procura su reordenamiento a través de lo que denomina `pacto social’…
-“La propaganda de Cristina Kirchner, la futura presidenta argentina, también usa la frase del “pacto social”. Pero, nos parece que sólo es una fórmula para ganar votos, una triquiñuela de marketing electoral, porque en realidad no hay un “pacto social”. Lo que hay es una imposición de los empresarios y cualquier movilización de los trabajadores es reprimida duramente. Los trabajadores que ellos no pueden cooptar, son reprimidos, ilegalizados, les abren causas judiciales. Ni siquiera a centrales sindicales con hegemonía reformista, como la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), les dan la personalidad jurídica. No es el “pacto social” clásico del reformismo populista. Simplemente es una apelación discursiva para pilotear la situación coyuntural y garantizar la gobernabilidad, pero no hay una real propuesta de una burguesía independiente.”

EL PODER

-¿Cuál es el eje de la política guevarista?
-“El Che siempre decía, a través de sus escritos e intervenciones, que el ABC de la revolución era el problema del poder, y que cuando la izquierda no asume esa dimensión central como el gran problema a resolver, evidentemente se desbarranca por distintas vías.
Plantearse el problema del poder no significa lanzarse a la toma de un cuartel pasado mañana. No hay que ridiculizar el proyecto político del guevarismo. Pero hay que ubicar al poder en el núcleo de la estrategia y el proyecto político. Aquellas organizaciones populares que no tienen una estrategia de poder explícita, en el fondo, sí tienen una estrategia de poder... la estrategia del poder (y del estado) burgués. O sea, son organizaciones que aceptan como algo inmodificable el Estado capitalista. Por lo tanto, eluden ese problema porque no lo pueden enfrentar. Mirar para el costado, meter la cabeza debajo de la tierra o hacerse el distraído no resuelve el problema. No tiene sentido una propaganda “super radicalizada”a largo plazo si no se asume una estrategia para derrocar el poder burgués.”
-Tú estableces relaciones relevantes entre el Che y el italiano Antonio Gramsci…
-“Gramsci ha sido leído en América Latina de diversas maneras. Las formas institucionales, académicas, sobre todo desde los años 80 en adelante, estuvieron muy teñidas por becas socialdemócratas –en especial de Alemania-, que desde publicaciones como la surgida en Venezuela, llamada Nueva Sociedad, cooptó a diversos intelectuales que intentaron vender una imagen de Gramsci dulce, suave, light, edulcorada, que no tiene nada que ver con el Gramsci real.
¿Qué pensaba Gramsci de las ocupaciones de fábricas? Él consideraba que ocupar las fábricas –que ya es una medida muy radicalizada- no alcanzaba si no contemplaba una guardia militar. ¿Cómo gana Gramsci la dirección del Partido Comunista italiano? De manera muy dura. El Gramsci que existió realmente no tiene ninguna relación con la visión que de él construyeron las academias. Ese Gramsci real está mucho más cerca del Che Guevara, de Lenin, incluso te diría, de Giap. Gramsci también plantea como problema central el poder. Así establece distintos niveles de las relaciones de fuerzas. Jamás se propone el asalto al poder sin una acumulación previa. Pero para alcanzar a lo que llegó España, por ejemplo, en la década del 30; El Salvador en los 80; y hoy Colombia, un estadio de guerra civil abierta, donde el pueblo se divide en dos partes y la confrontación es político militar, existe toda una acumulación previa que tiene que ver con la lucha de masas, con la lucha sindical, la campesina, la estudiantil. El Che señala en su trabajo Guerra de guerrillas: un método, que la confrontación político militar es una lucha de masas. Guevara tenía una gran admiración por el pueblo vietnamita y por su guerra de liberación contra Estados Unidos, y por el General Giap, a quien el Che prologa y presenta en castellano al público latinoamericano; prólogo donde también insiste en que las guerras de liberación deben ser de todo un pueblo. En este tema, el poder no es como nos lo quisieron vender las fundaciones socialdemócratas y las tantas Ong’s. No es una obsesión de cuatro locos aislados del pueblo; “foquistas”, “militaristas”, que desprecian la lucha sindical, estudiantil, campesina, sino que es algo completamente distinto. La lucha por el poder es el eje de una estrategia que abarca diversas formas de lucha, donde la confrontación político militar es el punto de llegada y nunca el punto de partida de una lucha popular de masas. Fidel Castro antes de lanzarse al asalto del Cuartel Moncada experimentó diversos tránsitos políticos. Que no se conozcan hoy no quiere decir que no hayan existido. Si se reduce al Che a un loco suelto que se va a la selva, que está aislado de los campesinos, de los mineros en Bolivia o que anda generando revoluciones en paracaídas en cualquier lugar del mundo..., esa es una imagen caricaturesca de las biografías mercantiles o de las películas de Hollywood. Entonces, desde ese ángulo al Che se le puede rendir culto, homenaje, pero no es útil para la lucha actual. Ahora, si concebimos el pensamiento del Che centrado en la estrategia para la toma del poder, que abarca todas las formas de lucha y que es complementario con esta lectura de Gramsci sobre el análisis de situación y las relaciones de fuerza, me parece que sí el Che es muy actual para los movimientos sociales contemporáneos, a nivel mundial pero sobre todo para América Latina.”

LA VALORACIÓN DE SANTUCHO

-En Chile se vincula mucho la vida política del argentino Santucho, uno de los fundadores del Partido Revolucionario de los Trabajadores, con Miguel Enríquez, Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. ¿Qué significa para ti Santucho?
-“Mario Roberto Santucho fue para mi generación, un nombre prohibido, alguien innombrable. No estaba en las remeras, como el Che Guevara, ni en los afiches. Era el sinónimo de un ‘demonio’ (así lo denominaba la derecha). Y lamentablemente, un sector del movimiento popular compró esa leyenda mal intencionada. Pero de a poco, y no es casual, a medida que crece la fuerza del campo popular, renace el interés por el pensamiento de Santucho. Así se comienza a desmontar esa teoría de los dos ‘demonios’ (el terrorismo de estado y el “terrorismo de izquierda” donde, supuestamente, estarían Santucho y el Che Guevara). A contramano de esa triste teoría de los dos demonios, comenzó a nacer un nuevo interés entre los jóvenes por saber quién era Santucho, quiénes eran los compañeros de Santucho, porqué peleaban y combatían... cuales eran sus sueños e ideales... Empezaron a editarse películas, libros. En las movilizaciones populares argentinas hay un montón de organizaciones piqueteras, de grupos estudiantiles y culturales que empiezan a utilizar la bandera del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que es la bandera del Ejército de Los Andes de San Martín, celeste y blanca, con una estrella roja de cinco puntas en el medio. No es accidental que nuestro Colectivo Amauta, Cátedra Che Guevara, tenga dos banderas. Una de ellas es la que describí recién. Ese creciente interés no es casual, no es accidental.”
-La posición política de Mario Roberto Santucho no es producto de una situación local…
-“Santucho no es un individuo aislado, al igual que el Che. Es parte de una constelación mayor que tiene que ver con el marxismo latinoamericano. Santucho constituye uno de los continuadores del pensamiento político del Che; yo creo que es un hijo político del Che Guevara. Y tiene que ver con toda esa generación, donde se incluye el chileno Miguel Enríquez, el salvadoreño Roque Dalton, el nicaragüense Carlos Fonseca, el uruguayo Raúl Sendic, el boliviano Inti Peredo, el brasileño Carlos Mariguella Toda una liga de revolucionarios que intentaron llevar a la práctica y continuar el legado del Che.
¿Dónde estaría el eje de Santucho? Él tomó un tema olvidado por la mayor parte de la izquierda argentina; el problema del poder. Santucho con Miguel Enríquez y otros compañeros, escriben la primera editorial de la revista Che Guevara, que era el órgano de la Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR), que agrupaba al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros de Uruguay, al Ejército de Liberación Nacional de Bolivia, al Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo de Argentina, y al MIR chileno. Allí plantean –sin ningún sectarismo- que la izquierda tradicional fue muy abnegada, muy valiente, que ha sufrido la represión y la clandestinidad, pero que, lamentablemente tenía una línea política y lectura de Latinoamérica equivocada. En el sentido de que la izquierda tradicional evaluaba que América Latina había sido feudal; que el desarrollo capitalista tiene etapas fijas y predeterminadas y que, por tanto, la revolución pendiente en el continente no debe ser socialista, sino democrático burguesa. De ahí derivaban a una línea errada: el reformismo; es decir, tratar de cambiar la sociedad sin tomar el poder, sin chocar con las instituciones centrales de las viejas clases dominantes, y mediante el tránsito pacífico al socialismo. De este modo, Santucho y los demás, planteaban una crítica muy lúcida. De manera respetuosa, apelaban a la unidad con la izquierda tradicional bajo la condición de superar el reformismo. Así, a pesar de tanta abnegación y tanta militancia sacrificada, ella había abandonado el tema del poder. A principios de la década del 20, el anarquismo argentino –que no tiene nada que ver con el anarquismo antimarxista, puramente literario y becado de las academias-, sino que era un anarquismo combativo y de trabajadores, fue salvajemente reprimido por el ejército y regó la Patagonia argentina de cadáveres. En esa rebelión hubo muchos hermanos chilenos que participaron de la rebelión... dicho sea de paso. Entonces Santucho indica que, después de esas experiencias libertarias de lucha por el poder y después del clasismo consecuente de los comunistas de la década del 20 y 30, la izquierda argentina abandonó el tema del poder. Y eso generó que los sectores mayoritarios de la clase obrera quedaran subordinados al populismo peronista. Santucho cuestionaba tanto al viejo reformismo del PC, como al populismo del peronismo de izquierda, el peronismo armado de Montoneros. El pensamiento de Santucho encara esa doble batalla. A ambos grupos (comunistas y montoneros) llama a la unidad, al mismo tiempo, criticándoles el reformismo y el populismo. No es casual, entonces que hoy, a 41 años del asesinato de Santucho, el problema del poder y la tradición política de Guevara y Santucho vuelvan a la agenda política de una nueva generación de movimientos sociales.”

LA PUEBLADA ARGENTINA DE 2001

-A inicios del actual milenio, el pueblo argentino nos dio a todos una tremenda sorpresa…
-“La rebelión popular argentina de diciembre de 2001 fue importantísima. Y no cayó como un rayo inesperado en el mediodía de un día de sol. Fue el punto de llegada de una acumulación previa que no fue visible, pero que fue producto de todo un movimiento de bases, en los barrios, en las poblaciones, en los sectores juveniles. No fue completamente organizada, pero tampoco fue tan “espontánea” como cierta literatura académica (de algunos “piquetorólogos”) intentó describirla a posteriori. Porque sucedió la rebelión y luego vinieron los académicos, intentando meterla en los moldes preestablecidos -de signo postmoderno-,para que entrara en los relatos de moda, del espontaneísmo absoluto, de que era algo completamente nuevo sin vinculo alguno con la militancia histórica anterior. La rebelión vino de grandes manifestaciones de la década de los 90, encabezadas por dirigentes sindicales que se habían quedado sin trabajo; viejos militantes de los 60 y 70... Los movimientos piqueteros, a diferencia de lo que decían los “piqueterólogos”, no eran tan nuevos como se aseguraba. Mejor dicho, eran formas nuevas pero que mantenían vasos comunicantes con experiencias anteriores que las posibilitaron. Era una nueva forma de lucha, pero donde había una presencia de militancia de izquierda. Si uno rastrea quiénes son los principales referentes de los piqueteros se da cuenta de que muchos vienen de militancia anterior en los partidos de izquierda. Entonces, la rebelión de 2001 fue producto de la aparición de nuevos sujetos sociales y una nueva generación de luchadores y luchadoras , complementada por una dirigencia sindical clasista que se había formado y había hecho su primera experiencia militante en la izquierda marxista.”
-¿Qué aprendizajes se sistematizan de la rebelión de 2001?
-“Ella nos enseña que cada generación debe aprender de las anteriores. El postmodernismo nos trató de vender la ilusoria y fantasmagórica mentira de que “no hay nada que aprender de antes, empezamos de cero”. Rodolfo Walsh, dirigente revolucionario e intelectual desaparecido, dice que las clases dominantes siempre tratan de imponer la idea nefasta de que el campo popular no tiene referencias anteriores... ¡Así no se construye una identidad colectiva! La propia identidad construye su sentido bebiendo en la experiencia acumulada por generaciones anteriores. Nosotros jamás renegamos de la historia. ¿Por qué renegar de esa historia heroica? ¿Por qué no aprender de sus virtudes y defectos? ¿Para ganarnos una beca académica y que los poderosos nos sonrían y nos palmeen el hombro? ¿Por qué no tejer un vínculo con lo anterior? Esa es más bien la gran utopía reaccionaria de las dictaduras: cortar el vínculo entre las generaciones de los 60 y 70, con las actuales. Y el postmodernismo (nacido en las academias, no en los barrios populares... dicho sea de paso) vino a legitimar eso, diciendo que lo que ocurrió el 2001 era completamente nuevo, sin ningún vínculo con la experiencia militante previa. Pero, sin embargo, tampoco fue un hecho planificado, y de allí sus limitaciones. Hubo una explosión de ira popular donde la izquierda participó, pero no fue fruto de una estrategia. Y eso marcó un límite muy fuerte, porque los que después terminaron apropiándose del producto de esa rebelión fueron la burguesía y los partidos del sistema capitalista. Marx tiene unos escritos sobre la revolución española del siglo XIX. Allí se refiere a un caudillo, que si no recuerdo mal, se llamaba Espartero. Entonces Marx afirma que hay momentos en la historia en que el pueblo derriba toda la vieja sociedad, parece que va a inaugurar una nueva época, pero... se detiene. Entonces reaparece la vieja sociedad y se apropia de los dividendos de la rebelión popular. Esto tiene mucho que ver con lo que pasó en Argentina. Finalmente, los políticos del poder, que no participaron de la rebelión, la capitalizaron. Algo tuvieron que ver también, las divisiones de la izquierda argentina..., la tremenda fragmentación, el sectarismo.”

EL PROBLEMA DE LA DISPERSIÓN

-Tú haces fuertes críticas a las teorías postmodernas…
-“El postmodernismo no sólo nace de un debate académico de origen francés, y en particular, de la Universidad de La Sorbona. Ha tenido sus correas transmisoras al interior del movimiento popular y ha logrado instalar la peregrina y nefasta idea de que la fragmentación es buena. Que garantiza la diversidad. Y nosotros creemos que, en realidad, es una gran trampa. La fragmentación no garantiza la diversidad, de hecho, nos impide golpear juntos contra el poder. A más división, más uniformidad. La división popular sólo garantiza la permanencia del mercado y su discurso único. La gran consigna de la rebelión argentina fue “que se vayan todos”, y no se fue nadie. Y la dispersión de la izquierda, de manera indirecta e inconciente, contribuyó a esta situación. A que el sistema pudiera reciclarse, apelando a la retórica del capitalismo nacional. Nosotros consideramos que es preciso contribuir a la unidad de la izquierda, sobre todo de la izquierda extra institucional, y que la figura del Che Guevara puede unirnos. Así como en Colombia dicen “en Bolívar nos encontramos todos”, en Argentina todos los que estamos contra el poder podríamos empezar a plantear que “en el Che nos podemos encontrar”.

CLAVES DEL NUEVO INSTRUMENTO REVOLUCIONARIO

-¿Podrías aventurar algunos pilares sobre el carácter de las nuevas orgánicas revolucionarias que demanda el período?
-“Ese es un debate abierto. Nosotros sólo tenemos algunas ideas. En primer lugar hay que enfrentar la combinación de dos elementos: la independencia política de clase (sobre todo ante un populismo muy fuerte, existente al menos en Argentina). Pero sólo con la independencia política no alcanza, porque nos quedaríamos aislados. Más de alguna vez, las experiencias políticas de nuestra historia nos señalan que cuando esa independencia se logra, no se alcanza a establecer alianzas más allá de la lucha obrera (pienso, por ejemplo,en la experiencia heroica de los sindicatos cordobeses del SITRAC-SITRAM). Entonces el segundo elemento a considerar, es tratar de construir la hegemonía sobre otros segmentos sociales. Coordinar todas las rebeldías, no quedarnos sólo en la rebeldía de la clase obrera. Porque la clase obrera, por más heroica que sea, si se queda sola, pierde la pelea. Es decir, combinar la independencia de clase con la hegemonía socialista. Sólo hegemonía, sin independencia política frente a la burguesía (“democrática” o “nacional” según sea el caso), deriva en el frente popular clásico.
La coordinación tiene que ser plural, diversa, debe reconocer que hoy existen múltiples rebeldías contra el capitalismo. Sin embargo, dentro de los distintos sujetos convocados, algunos tienen la capacidad de organizar al conjunto de la rebeldía generalizada, y otros sectores no tienen la misma capacidad. Por ejemplo, la rebelión de los grupos ecologistas o la rebelión frente a los modos tradicionales de imponer un comportamiento sexual, creo que son totalmente justas y legítimas; la izquierda revolucionaria tiene que apoyarlas, tiene que hacerlas propias e impulsarlas como algo propio. Pero me da la impresión que no tienen los alcances para generar un proyecto para el conjunto del movimiento popular. Creo que la clase trabajadora –en un sentido amplio- sigue teniendo, al menos en términos potenciales, la capacidad de aglutinar y organizar el conjunto de las rebeldías contra el sistema. Y plantear ese eje articulador, no significa anular los otros territorios sociales ni aplastar a los movimientos sociales en sus demandas específicas. Se trata de construir hegemonía; es decir, la articulación de las rebeldías, donde hay algunas que tienen una posibilidad mayor de conjuntar a las demás, sin aplastarlas. Si lográramos articular todas las rebeliones en un proyecto común, el capitalismo estaría temblando.”


EL SOCIALISMO DE SIGLO XXI: UN DEBATE

-En otra entrevista, Heinz Dieterich propone un proyecto pormenorizado de lo que se ha llamado Socialismo del Siglo XXI…
-“Yo discrepo con el compañero Dieterich, y lo he planteado por escrito. Él es un crítico del Che Guevara, dice que construir al hombre nuevo es “una idea religiosa y peligrosa”. Lo ha ha formulado en un libro que se llama Bases para un nuevo socialismo. Por otra parte, Dieterich ha tratado de generalizar la experiencia de Venezuela, y yo, aunque defiendo el proceso bolivariano, no comparto esa generalización simplificada y apresurada, que poco favor le hace a Venezuela. No se puede extender apresurada y superficialmente lo que ocurre en Venezuela... No todas las fuerzas armadas son iguales a las de Chavez. Ese método de pensamiento no es nuevo. Ya lo había utilizado en la década del 60 Régis Debray cuando intentó simplificar la experiencia cubana y construyó una receta válida para todos los países... De igual manera, John Holloway en los últimos años ha intentado generalizar la experiencia zapatista, planteándola como un modelo... Yo creo que los modelos extraídos de una situación particular y luego universalizados -en el estilo de Dieterich, Debray o Holloway- deberían repensarse con mayor precaución.
Los contenidos del socialismo del siglo XXI, entonces, los va a decidir el movimiento popular. No van a salir de ninguna galera ni de ningún modelo a priori. En mi opinión, el socialismo del siglo XXI tiene que ser una opción anticapitalista; no creo que pueda ser el capitalismo de Estado. Me parece, en todo caso, que de acuerdo a Mariátegui y el Che, el socialismo del siglo XXI debe ser antiimperialista y anticapitalista al mismo tiempo, tiene que tener un poder muy fuerte de la clase trabajadora, un poder muy fuerte de los trabajadores y el pueblo, y no puede ser sino un proyecto continental.”

Néstor Kohan en animada charla con Fidel Castro

19.10.07

Espejismos en Internet

¿Todos somos ciudadanos de la “Democracia Digital”?

La “democracia digital” está hoy aquí, pero no todos los individuos ni todas las naciones tienen acceso a ella equitativamente. El acceso a la red es muy diferente en los países industrializados y en Latinoamérica, donde la pobreza y el analfabetismo siguen siendo una barrera para la mayoría de la población.

De ahí, que el no acceso a la red por buena parte de sus habitantes haga que en América Latina estén presentes las dos caras de internet: como instrumento float:rdemocratizador de la información y el conocimiento a nivel global y como un obstáculo que separa a los individuos y regiones entre ricos y pobres. Todo depende de quién sea uno y dónde viva.

Esto nos lleva a que el uso de internet como instrumento para fortalecer la democracia y el desarrollo local en América Latina sólo esté presente, actualmente, en las capitales de los países, sus ciudades medias y los municipios que se han visto favorecidos con la instalación de centros de acceso a internet, ya sea por el gobierno federal, los gobiernos estatales y con cada vez mayor frecuencia por programas de los gobiernos municipales. Sin embargo, esta desigualdad no ha sido generada ni depende de internet, sino del modelo económico y del manejo del binomio poder-tecnología que cada Estado hace en un momento histórico.

(El informe completo de Fernando Gutiérrez Bolaños se puede leer en la versión digital del número 212 de la revista mexicana Memoria)

16.10.07

Marxismos a debate en París

Hacia una "cosmopolítica" alternativa

Escribe
Massimo Modonesi

La primera semana de octubre, en la Universidad de París X, se realizó el v Congreso Marx Internacional que, en esta ocasión, centró la mirada sobre el altermundismo y su relación con el anticapitalismo y un cosmopolitismo alternativo.

A lo largo de varios días y de múltiples y simultáneas mesas de trabajo, casi 150 académicos e intelectuales de todos los continentes dieron vida a una gran variedad de debates relacionados con la comprensión del mundo actual.

Destacó la presencia latinoamericana por cantidad de participantes, pero, sobre todo, por el interés que despierta el momento histórico que vive la región y los movimientos contrahegemónicos que lo protagonizan. En este sentido, los marxistas europeos miran y admiran las experiencias latinoamericanas como un escenario de apertura de posibilidades alternativas a partir de la emergencia de las luchas sociales y sus cristalizaciones políticas. Por otra parte, la notable presencia latinoamericana demostró cómo una parte significativa de la intelectualidad de la región usa el marxismo como instrumento de crítica social como herramienta teórica para entender a los conflictos que atraviesan a sus países y como referente para proyectarlos a partir de la acción militante, tanto intelectual como propiamente política.

Justamente es en esta triple dimensión del marxismo donde radica su vigencia. El Congreso mostró la vitalidad de un pensamiento que combina crítica, conocimiento y acción de cara a la realidad del neoliberalismo capitalista mundializado. Es evidente que, conforme se fue agotando la capacidad hegemónica de este modelo, fue creciendo y cobrando relevancia la recuperación y renovación de un pensamiento antisistémico como el marxismo. Al mismo tiempo, como se hizo patente en el Congreso, el marxismo contemporáneo se enriquece y alimenta no sólo de la polémica contra el pensamiento dominante, sino también a través del debate en su propio seno. La proliferación de enfoques marxistas parte de una matriz común que, más allá de las referencias a la obra de Carlos Marx, se alimenta del consenso en torno a una forma de pensar la estructura y la dinámica social, una apuesta por la articulación de las dimensiones que las componen y el ensanchamiento de la mirada más allá de las concreciones nacionales. Como se pudo observar en las numerosas mesas y presentaciones del congreso de París, de esta matriz se desprenden tanto aproximaciones disciplinarias como líneas de debate a partir de un tronco teórico que se ramifica y florece en distintas direcciones. Los debates en el marxismo, o entre los marxismos, fueron y son la fuente que aporta un sorprendente flujo en el tiempo a una corriente de pensamiento que tanta veces en la historia fue dada por muerta y enterrada.

En la Babel que fue la Sorbona y la Universidad de París X, se escucharon los análisis sobre la mundialización y el imperialismo de un economista egipcio que vive en Senegal (Samir Amin), la valorización de la resistencia de la mujeres campesinas por una socióloga de India que estudió en Inglaterra (Gayatri Spivak), las reflexiones sobre el internacionalismo por un filosofo francés que nació en Argelia (Daniel Bensaïd), la evocación de la memoria del Che y sus lecciones para el presente por un intelectual brasileño que vive desde hace décadas en Francia (Michael Löwy), el balance y las perspectivas de las luchas latinoamericanas por un sociólogo brasileño que dirige una institución latinoamericana (CLACSO) con sede en Buenos Aires (Emir Sader), el análisis de las luchas anticapitalistas en el mundo por un alemán itinerante (Wolfgang Fritz Haug), el análisis de las nuevas formas de explotación del trabajo por parte de otro brasileño (Ricardo Antunes), la valorización creativa del corazón teórico del pensamiento marxista por un filósofo y un economista franceses que encabezaron la organización del congreso (Jacques Bidet y Gérard Duménil) y muchas más intervenciones críticas y propositivas sobre el tiempo que nos tocó vivir. En particular, además de los típicos tópicos marxistas, fue notable la calidad y cantidad de estudios sobre el campo y la ecología, nuevas y fecundas vetas de comprensión de la realidad actual.

Internacional no fue sólo la forma que asumió el Congreso, sino que internacionalistas tuvieron que ser sus conclusiones. Afloró el internacionalismo de una forma de pensar el mundo, acompañado del internacionalismo de la búsqueda de respuestas políticas a la opresión, la alienación, la explotación y la mercantilización. Sintonizado con las luchas emancipatorias que recorren el globo, el Congreso de París cumplió con su propósito de avanzar hacia un cosmopolitismo alternativo tanto a la mundialización capitalista como a los nacionalismos egoístas y racistas que la atraviesan. Como escribía Antonio Gramsci: “Se puede preveer ‘cientificamente' sólo la lucha, pero no los momentos concretos de ella”. A pesar de la incertidumbre del proceso histórico, los marxistas reunidos en París parecen no titubear frente al compromiso político e intelectual que les corresponde.

(De La Jornada Semanal, N° 658, México, 14 de octubre de 2007)

12.10.07

Día del Che en Uppsala

CHÉ DAGEN I UPPSALA
söndagen den 14 oktober, kl. 11.30 - 20.00,
Grand, Trädgårdsgatan 5, Uppsala.

Nu är det åter dags för det årliga Che mötet. Den 9 oktober är det 40 år sedan Che mördades. För att speciellt uppmärksamma detta har vi engagerat flera hedergäst.

Program
CETAL presenterar en bok av Ciro Bustos om Che. (El Ché quiere verte)
kl. 13.00-14.00 Lunch på Grand (arr. CETAL)
kl. 14.00-17.00 Ché Mötet med Sven Wollter och hans partner, pianisten Hasse Nilsson kommer att framföra sånger och dikter, Björn Kumm. Han har precis kommit ut med en bok om Che. (Som ni kanske vet så befann sig Björn i Bolivia 1967, då Che mördades), Elina Bodin kommer att tala om Che utifrån ett ungdomsperspektiv,Caridad Pérez G. Counsellor från Kubanska ambassaden kommer att tala om vad Che har betytt och fortfarande betyder för Cuba och Crossing Project att spela och sjunga.
kl. 17.30-20.00 CETAL presenterar 2 film om Ché
(arr. Radioprogram Cimarrón lörd. kl. 12.00-14.00).
Hjärtligt välkomna!

DIA DEL CHÉ EN UPPSALA
Este domingo 14 de octubre desde las 11:30 hasta las 20:00 hrs.
en el Teatro Grand ubicado en Trädgårdsgatan 5, Uppsala.

Este 9 de octubre se conmemoran 40 años del asesinato del Ché en Bolivia. Para esta especial oportunidad contamos con la presencia de varios invitados de honor.

Programa
CETAL presentará un libro escrito por Ciro Bustos (guerrillero cro. del Ché en Bolivia) titulado El ché quiere verte.
kl. 13.00-14.00 Almuerzo preparado por CETAL en el Grand.
kl. 14.00-17.00 Acto central con el actor Sven Wollter y su cro. el pianista Hasse Nilsson, Björn Kumm quién ha editado recientemente un libro sobre el Ché. (Björn fue el primer periodista sueco que estuvo en Bolivia el día que mataron al Ché), Elina Bodin hablará sobre el Ché desde la perspectiva juvenil, Caridad Pérez Consejera de la Embajada de Cuba en Estocolmo, nos relatará el significado del Ché para la revolución cubana, antes y ahora y el grupo Crossing Project interpretará algunas canciones en torno al Ché.
kl. 17.30-20.00 Para finalizar la jornada en la cafetería del Grand se presentarán películas sobre el Ché, organizado por Cimarrón (sábado 12.00-14.00).
Todos son bienvenidos a compartir este DIA DEL CHÉ EN UPPSALA

CETAL-Centro de Estudio y Trabajo América Latina.
CETAL-Studie och Arbets Centret "Latinamerika" i Uppsala-Sverige

10.10.07

Lecturas de campaña del Che

Las lecturas de campaña de Che Guevara en el Congo y Bolivia acaban de ser publicadas por el portal Cubasí gracias al Centro de Estudios Che Guevara que dirige Aleida March, la viuda del famoso guerrillero argentino-cubano.

Como ya es harto conocido, Ernesto Guevara de la Serna, desde niño, fue un lector voraz. No perdió esta costumbre cuando fue adulto y anduvo por Guatemala, México, Cuba, el Congo y Bolivia. En su infatigable afán de conocimientos y perfeccionamiento, aparte de los textos que tuvieron que ver con lo que era su carrera de médico, llegó a leer de todo: historia, filosofía, ciencias, literatura social, marxismo, ficción y poesía. Sobre su condición de gran lector, durante su campaña africana, el propio Che escribió: “Mis dos debilidades fundamentales estaban satisfechas en el Congo; el tabaco, que me faltó muy poco, y la lectura, que siempre fue abundante”.

He aquí, pues, el plan de lecturas del Che Guevara:

Libreta Cuba-África: Hoja 2

7/65
El gobierno invisible - David Wise y Thomas Ross
Patrice Lumumba, campeón de la libertad
Historia de la Antigüedad - Mishulin
Geografía Económica - Puchkov
Historia de la Edad Media - Kosminsky

8/65
Obras Escogidas T. IV - Mao Tse Tung
Obras Completas T. IV - José Martí
Obras Completas T. 33 - Lenin
Obras Completas T. 32 - Lenin
Obras Completas T. V - José Martí
Obras Escogidas T. II - Lenin
Historia de los tiempos modernos - N. Efimov

9/65
Los doce Césares - Suetonio
Los problemas de la dialéctica en El Capital [de Marx] - Rosental
Historia de la época Contemporánea - J. Vostov y Zukov

10/65
La Ilíada - Homero
La Odisea - Homero
Manual de Historia Universal T. II - Luis Suárez Fernández
Edad Antigua-Edad Media

11/65
La ciudad del diablo amarillo - Gorki
¿Quién ayudó a Hitler? - I. Maiski
Brasil, siglo XX - R. Foco
El batallón de Belvedere - Chas
Historia de la Filosofía - T. I (Hegel
986 días de lucha - Azcárate y Sandoval
Le Congo depui la colonization Belga jusqui e la independence
México insurgente - John Reed
Los principios fundamentales de la dirección de la guerra - Kart Von Clausewitz.
Nous, les negres - J. Baldwin, Malcom X, M. L. King
El guerrillero y su trascendencia - F. Solano Costa
Desembarco en Normandía
Cualquier corsario - J. Onetti
La noche de los asesinos - J. Triana
Aurora Roja - Pío Baroja
Babbitt - Sinclair Lewis

Plan de lecturas de Che en Bolivia (selección)

El pensamiento vivo de Bolívar - Fombona
Tupac Amaru, el rebelde - Boleslao Lewin
El indoamericanismo y el problema racial en las Américas - Alejandro Lipschutz
Internacionalismo y nacionalismo -Liu Shao Chi
La cuestión nacional y el Leninismo - Stalin
El marxismo y el problema nacional y colonial – Stalin
Petróleo en Bolivia
Historia del colonialismo -J. Arnault
Teoría general del estado -Carré de Malberg
Diccionario de sociología - Pratt Fairchild
Heráclito, exposición y fragmentos – Luis Forie
El materialismo histórico en F. Engels - R. Mondolfo
Nacionalismo y socialismo en América Latina – O. Waiss
Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel - Marx
Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana - Engels
El desarrollo del capitalismo en Rusia - Lenin
Materialismo y empiriocriticismo - Lenin
Acerca de algunas particularidades del desarrollo histórico del marxismo
Cuadernos filosóficos - Lenin
Cuestiones de leninismo - Stalin
La ciencia en la historia - John D. Bernal
Lógica - Aristóteles
Antología filosófica (La filosofía griega) José Gaos
Los presocráticos. Fragmentos filosóficos de los presocráticos - García Bacca
De la naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro
El filósofo autodidacto – Abuchafar
De la causa, principio y uno -Giordano Bruno
El príncipe - Obras políticas - Maquiavelo

12/66
La Nueva Clase – Milovan Djilas
El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista – G. Luckaks
Dialéctica de la naturaleza – Engels
Historia de la Revolución Rusa I – Trotsky

1/67
Categorías del materialismo dialéctico – Rosental y Staks (sic)

2/67
La sociedad primitiva – Lewis H. Morgan
Historia de la Revolución Rusa II – Trotsky
Historia de la Filosofía I - Dynnik
Breve historia de la revolución mexicana I – Jesús Silva
Breve historia de la revolución mexicana II – Jesús Silva Herzog

3/67
La cultura de los Incas – Jesús Lara
Todos los fuegos el fuego – Julio Cortázar
Revolución en la Revolución – Regis Debray
La insurrección de Tupac Amaru – Boleslao Lewin

4/67
En torno a la práctica – Mao Tsé Tung
Costumbres y curiosidades de los aymaras – M. L. Valda de J. Freire

5/67
Historia económica de Bolivia I – Luis Peñaloza
La psicología en las fuerzas armadas – Charles Chandessais

7/67
Historia económica de Bolivia II – Luis Peñaloza
Elogio de la locura – Erasmo

8/67
Del acto al pensamiento – Henri Wallon

9/67
Fuerzas secretas – F. O. Niestche

9.10.07

Dos cuentos inéditos del Che

El solar del vencedor y Palenque son dos textos literarios inéditos del Che Guevara que Cubasí publica para sus lectores con autorización del Centro de Estudios que lleva el nombre del guerrillero argentino-cubano. Presumbibles "consecuencias literarias" de los viajes en motocicleta de Guevara por Perú, con su amigo Alberto Granados, ambos trabajos tienen el sabor singular de Los constructores de la Muralla China de Franz Kafka, autor que no sabemos si fue lectura del intelectual devenido héroe y mito (Jorge Smith)

El solar del vencedor

La que fuera fastuosa capital del imperio incaico —por simple fuerza de inercia—, conservó durante años su brillo. Eran nuevos hombres los que ostentaban sus riquezas, pero estas eran las mismas y durante un tiempo no sólo se mantuvieron sino que se acrecentaron con el producto de las minas de oro y plata que convergían a la región, sólo que ahora ya no era Cuzco el ombligo del mundo sino un punto cualquiera de su periferia y los tesoros emigraban a la nueva metrópoli de allende el mar para alimentar el fasto de otra corte imperial; los indios no trabajaban la tierra yerma con el empeño de antes y los conquistadores no venían a quedar adheridos a ella luchando fatigosamente por el sustento diario sino a conquistar una fácil fortuna en empresas heroicas o de simple rapiña. Poco a poco el Cuzco languideció y fue quedando al margen, perdido entre las cordilleras mientras su nueva rival, Lima, con el producto del tajo que los intermediarios hacían a los dineros emigrados emergía en la costa del Pacífico. Sin que ningún cataclismo marcara su transición, la brillante capital Inca pasó a ser lo que hoy es, una reliquia de tiempos idos. Recién ahora, alguna que otra construcción moderna se alza para desentonar en el conjunto edilicio, pero todos los monumentos del esplendor colonial se mantienen intactos.

La catedral está emplazada en el centro mismo de la ciudad con la típica reciedumbre de la época que la asemeja a una fortaleza más que a un templo. En su interior brilla el oropel que es el reflejo de su pasada grandeza; los grandes cuadros que reposan en las paredes laterales, sin un valor artístico acorde con las riquezas que encierra el recinto, no desentonan, sin embargo, y un San Cristóbal saliendo del agua tiene, a mi entender, bastante categoría. El terremoto ha posado también allí su furor y los cuadros están con los marcos rotos y ellos mismos ajados y arrugados. Es curioso el efecto que hacen los dorados marcos y las puertas, también doradas, de los adoratorios, desgonzados, sacados de su sitio como mostrando las pústulas de la vejez. El oro no tiene esa suave dignidad de la plata que al envejecer adquiere encantos nuevos, hasta parece una vieja pintarrajeada la decoración lateral de la catedral. Donde adquiere verdadera categoría artística la catedral es en el coro hecho todo de madera tallada por artífices indios o mestizos que mezclan el espíritu de la iglesia católica con el alma enigmática de los pobladores del Ande en el cedro en que está hecha la representación del santoral católico.

Una de las joyas de Cuzco, merecidamente visitada por todos los turistas, es el púlpito de la basílica de San Blas, que no tiene otra cosa que esta, pero sobrada para extasiarse un rato ante la fina talla que muestra, como en el coro de la catedral, la fusión del espíritu de dos razas antagónicas pero casi complementarias. Toda la ciudad es un muestrario inmenso: las iglesias, por supuesto, pero hasta cada casa, cada balcón asomado en una calle cualquiera, es un instrumento de evocación de un tiempo ido.

Claro que no todas tienen el mismo valor. Pero en este momento, tan lejos de allí, con notas sintéticas y desteñidas ante mi vista, no podría decir qué me impresionó más. Entre el magma de iglesias visitadas recuerdo la imagen lastimera de la capilla de Belén, que con sus dos campanarios abatidos por el terremoto parece un animal descuartizado sobre la colina en que está emplazada.

Pero, en realidad, realizando un análisis cuidadoso, las obras artísticas capaces de resistirlo son muy pocas; en Cuzco no hay que ir a mirar tal o cual obra de arte : ella entera es la que da la impresión sosegada, aunque a veces un poco inquietante, de una civilización que ha muerto.

Palenque

Las ruinas de Palenque son magníficas: sobre la falda de un cerro está el núcleo de la ciudad, lo que fue un centro; de allí se extiende por un espacio de 4 ó 6 km en medio de la selva; inexplorado todavía, pese a que se conoce claramente la situación de construcción tapada por la maraña.

La desidia de las autoridades es total, para limpiar totalmente la tumba principal, una de las joyas arqueológicas de mayor valor en América, se tardó 4 años, cuando con implementos y personal adecuado se hubiera podido hacer en 3 meses. Los edificios más importantes son: el Palacio, que tiene un conjunto de galerías y patios con grabados en piedra y aristas de estuco, de mucha calidad artística. El Templo de las Inscripciones, también llamado de la Tumba, que tiene como característica principal una tumba, única en su tipo en América, a la que se entra por la parte superior de la pirámide, bajando por un largo túnel de techo trapezoidal que conduce a una cámara amplia en la que se encontró una lápida monolítica de 3,80 de largo por 2,20 de ancho y 27 cm de grueso, adornada con jeroglíficos representando el Sol, la Luna y Venus. Debajo de la lápida hay un catafalco íntegramente tallado en un bloque de piedra, que contenía el cadáver de un personaje principal.

Había joyas de diversos tamaños, todo en jade. En Palenque es digno de hacer notar la belleza y fragancia de sus bajo relieves, estucados, hechos con un arte que se pierde luego, a medida que se avanza en los dominios del tercer milenio, donde ya se nota la influencia tolteca, más monumental pero mucho menos escultórica.

Los motivos escultóricos palencanos son más humanos que los de los aztecas o toltecas y en general se ven figuras humanas de cuerpo entero en hechos históricos o rituales mezclados con la representación de los dioses más importantes de sus olimpos, que son el del Sol, la Luna, Venus, el agua, etcétera.

Palenque, según la clasificación hecha por el arqueólogo norteamericano Morley, es un centro de segunda categoría dentro del área maya. (Este arqueólogo sólo concede primera categoría a Copán, Tikal, Uxmal, y Chichén-Itza). La investigación arqueológica demuestra que Palenque erigió monumentos fechados durante el primer cuarto del baktún 9 (435-534), más o menos contemporáneamente de Piedras Negras, el otro centro artístico del imperio. Ambas florecieron durante el primer imperio. En total son 19 las ciudades de segunda categoría, según la clasificación de Morley, aunque la última investigación está dando más importancia a Palenque; sea o no esta ciudad un centro de primera categoría, es innegable para casi todos que es la ciudad maya donde el estuco fue trabajado con más técnica y más arte.

7.10.07

Los últimos días del Che

Entre cercos militares y un asma que lo muerde, el comandante escribe. En papeles salvados están las muertes que le duelen, los apoyos que fallan, la creciente angustia de presentir lo que viene. Tal como se recuerda en este interesante artículo que acaba de aparecer en el diario Página/ 12, de Buenos Aires, la historia terminó en las afueras de La Higuera, mañana hace cuarenta años.

Diarios del final de vida

Escribe
Susana Viau

Asma (del latín “asthma”, jadeo): enfermedad de los bronquios, caracterizada por accesos ordinariamente nocturnos e infebriles, con respiración difícil y anhelosa, tos, expectoración escasa y estertores sibilantes (Diccionario de la Real Academia). Angustia (del latín “angustia”, angostura, dificultad). 1) aflicción, congoja; 2) temor opresivo sin causa precisa; 3) aprieto, situación apurada; 4) sofoco, sensación de opresión en la región torácica; 5) dolor o sufrimiento; 6) náuseas, 7) p. us. estrechez del lugar o del tiempo (Diccionario de la Real Academia). A mediados de julio, una palabra comienza a reiterarse con monótona periodicidad en las pequeñas libretas que el Che garabatea con letra de médico: asma. En abril, las fuerzas regulares han hecho debutar el napalm y los meses que siguen son cada vez más duros: el contingente guerrillero no puede establecer contacto con “Joaquín” (Juan Vitalio Acuña), el campesino de la Sierra Maestra ascendido a capitán a quien Guevara ha designado su 2º jefe militar en la selva boliviana, a cargo de la retaguardia. La columna insurgente tiene otros problemas: están bloqueados los contactos con La Paz y con Manila, que en lenguaje cifrado no es otra ciudad que La Habana; en abril han muerto dos de sus cuadros, “el Rubio” (Jesús Sánchez Gayol) y, lo peor, el capitán “Rolando” (o “San Luis”, Eliseo Reyes), elegido para comandar un eventual segundo frente. Una bala le rompió el fémur y arrasó la arteria. El Che escribirá: “Hemos perdido al mejor hombre de la guerrilla y, naturalmente, uno de sus pilares, compañero mío desde que, siendo un niño, fue mensajero de la columna 4 hasta la invasión y esta nueva aventura revolucionaria. De su muerte oscura, sólo cabe decir para un hipotético futuro que pudiera cristalizar: “Tu cadáver pequeño de capitán valiente ha extendido en lo inmenso su metálica forma”. Extraña expresión de afecto que, además, apela a Pablo Neruda para homenajear al caído en ese “día negro”. Un homenaje privado, personal, reservado a la intimidad de su libretita, el lugar privilegiado donde el Che volcará sus momentos de malestar y también la otra palabra que comienza a hacerse presente: “angustia”. Frente a sus hombres, sin embargo, despide a “Rolando” –“San Luis”– Eliseo al modo austero de un comandante. El jefe de su custodia, también compañero desde Sierra Maestra y jefe de servicios, el capitán Harry Villegas Tamayo, “Pombo”, reseñará en su propio diario que “Fernando” (tal el nombre de guerra con que el Che había sustituido al de “Ramón”) les dice: “Hemos perdido a uno de nuestros más valiosos cuadros, tanto como dirigente político o como militar, pues ya era un combatiente probado. Para mí, en lo personal, ha sido una gran pérdida, porque además de todas estas cualidades era un hombre formado bajo nuestra dirección”. El ex ministro de Industria de la Revolución Cubana había reconocido en un conversación con Régis Debray que carecía del carisma de Fidel y, entonces, a su aparente distancia la había elevado a categoría de virtud, la había convertido en una condición del mando.

La era del pájaro

El desánimo, las primeras deserciones, los conflictos personales y el hambre, paliado apenas con palmitos y pequeñas aves cazadas con hondas (“parece que entramos en la era del pájaro”, estampó con sorna el Che en su diario de campaña) habían comenzado a instalarse en el grupo guerrillero compuesto por una mayoría de cubanos, élite militar en la que –para desmentir los insidiosos rumores acerca de las diferencias políticas con Fidel– revistaban tres altos mandos (comandantes), dos primeros capitanes, siete capitanes, dos primeros tenientes y dos tenientes. A ellos se habían sumado cuadros rebeldes del Partido Comunista Boliviano (Roberto “Coco” Peredo, su hermano Osvaldo “Inti” –“sol”, en quechua– Peredo y la joven estudiante paceña Loyola Guzmán, encargada de organizar el apoyo urbano al foco) y un puñado de militantes de base. La dotación se completaba con un pequeño número de miembros del ELN peruano, a cuya cabeza estaba Juan Pablo Chang “el Chino”, y con la germano-argentina Haydée Tamara Bunke, “Tania”, enlace y agente de inteligencia por sus contactos con el mundo empresario y funcionarios del gobierno. El cuadro, coyunturalmente, lo completaban el sociólogo francés Régis Debray, pro cubano y encargado de regresar a París para organizar la solidaridad de los intelectuales con la guerrilla del Che, y otro argentino, Ciro Bustos –vinculado a Jorge Ricardo Masetti y el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP)– cuya misión consistía en reunir a los argentinos resueltos “a subir” para integrarse a la lucha armada en Bolivia. Al regresar a La Paz, acompañados por el fotógrafo inglés George Roth –un individuo extraño al que se le adjudicaron relaciones con la CIA–, Debray (“Danton”) y Bustos (“Carlos”) caen en poder del ejército e informan de la presencia de Ernesto Guevara en el país. Bustos sostendría luego que no tuvo otro recurso “que admitir lo innegable”. Para mayor desagrado del Che, y en un exceso de locuacidad, Bustos y Debray dan cuenta al enemigo de los alcances continentales del plan.

“Tania”, enferma, no ha podido regresar a La Paz y queda en la retaguardia con “Joaquín”, de quien la columna principal no ha vuelto a tener noticias: “Hay indicios de que éste se ha movido hacia el norte”, se apunta en el balance del mes. Las consecuencias nefastas del cruce de los combatientes con el campesino Honorato Rojas, el 9 de febrero, se medirán más tarde. Tan poca importancia le adjudican en ese momento al encuentro que el Che lo mencionará a la ligera en su block: “El Médico curó los hijos, engusanados, y a otro pateado por una yegua y nos despedimos”. Al final, aclara, sin saber que es para la historia: “(El campesino se llama Rojas)”. A fin de junio, la guerrilla sufre una nueva baja: en un encuentro con los soldados, “Tuma” (Carlos Coello) es herido de muerte, un balazo le destroza el hígado. Deciden operarlo con “lo que tienen”, pero “Tuma” no supera la intervención. “Día negro para mí”, asegura el Che y agrega: “Con él se me fue un compañero inseparable de todos los últimos años, de una fidelidad a toda prueba y cuya ausencia siento desde ahora casi como la de un hijo. Al caer pidió que se me entregara el reloj (...) Lo llevaré toda la guerra”. Pombo no lo lloró menos: “El hígado se le salía por la herida (...) Con esta pérdida sentí que parte de la vida me abandonaba pues Tuma era para mí algo más que un combatiente, fue mi compañero, mi hermano, mi amigo...”.

Esos días y los que vendrán son una tortura para el Che, el asma lo acosa y su intensidad hace disminuir el acopio de medicación: “Mi asma sigue dando Guerra”, señala (3 de julio), “el asma me trató duro y se van acabando los míseros calmantes” (27 de julio); “Ricardo (...) es otra pérdida sensible por su calidad. Somos 22, entre ellos dos heridos, Pacho y Pombo, y yo, con el asma a todo vapor” (31 de julio); “el asma me apuró bastante y estuve toda la noche despierto” (30 de julio); “hoy se cumplen 9 meses exactos de la constitución de la guerrilla con nuestra llegada. De los 6 primeros, dos están muertos, uno desaparecido y dos heridos; yo con asma que no sé cómo cortarla” (7 de agosto); “parece que la pava me hace mal, pues me dio un poco y se la regalé a Pacho” (11 de agosto); “...mi asma tiende a aumentar desde ayer; ahora tomo tres tabletas al día” (13 de agosto); “el noticiero dio noticias de la toma de la cueva (con señales tan precisas que no puedo dudar. Ahora estoy condenado a padecer asma por un tiempo no definible” (14 de agosto). La cueva ha sido “cantada” por dos bolivianos desertores. De ellos, Coco Peredo dirá que han sido sacados de los burdeles, descalificando así de manera implacable los criterios de reclutamiento de su compatriota Moisés Guevara. Lo cierto es que en la cueva cercana a la casa que ha servido de primer asentamiento de la guerrilla han caído medicamentos, fotos, mapas, documentación y 21 pasaportes que permiten al ejército hacer una muy acertada composición de lugar. De todo lo incautado los servicios de inteligencia deducen que están en presencia de una fuerza de 50 hombres (el Che los había unificado en un solo grupo de 47), de los que unos 12 son cubanos (en realidad, 14) y que, de ellos, cuatro han estado en el Congo con el Che (“Tuma”, “Pombo”, “Moro” (el médico Octavio Concepción de la Pedraja) y “Papi” (José María Martínez Tamayo).

La venganza de Mario Monje


Pese a los argumentos chauvinistas del dirigente del Partido Comunista Boliviano (PCB) Mario Monje, el Che se niega a traspasarle el mando militar. En consecuencia, de allí el Che no recibirá ni hombres, ni apoyo logístico, ni nada. La visita de Monje al campamento termina en un rotundo fracaso, con una comida poblada de tensiones y un durísimo enfrentamiento con los hermanos Peredo. El boicot del PCB, el retraso de las operaciones de apoyo en Argentina, la falta de contacto con La Habana y con la Paz hacen crecer el aislamiento del grupo que marcha, combate y triunfa en los combates mientras se debilita moral y físicamente. Como una paradoja, la patrulla harapienta que lleva meses buscando a su retaguardia y pierde uno a uno sus mejores hombres, crece sin proponérselo, en términos de leyenda. Claro que de la leyenda ni se vive ni se come y Dariel Alarcón (“Benigno”), otro viejo revolucionario cubano, pondrá en evidencia el estado de ánimo del ya a esas alturas bautizado ELN con una frase: “la nostalgia en la selva es una compañera bien tristona, ciertamente”.

El 27 de agosto “el día transcurre en una desesperada búsqueda de una salida”; el 28 es “gris y algo angustioso”; el 29 resulta “un día pesado y bastante angustioso”; el 30 “la situación se torna angustiosa”. En el balance, agosto “ha sido el mes más malo en lo que va de guerra”, sin contactos y sin esperanzas de tenerlos. La disnea del Che no afloja. En algunas ocasiones, para respirar, se recuesta de espaldas, arqueado, con un tronco debajo del torso; en otras, les pide a sus hombres que le hagan masajes para descontracturarlo. Ellos le recuerdan que él mismo ha dicho que hay un enorme componente psíquico en la enfermedad. Y allí, en Ñancahuazu, todo convoca a lo peor: la humedad, la vegetación, los fríos, los calores, el cansancio y la angustia del derrumbe.

Al llegar septiembre, al hambre se ha sumado la sed. Pasan hasta tres días sin una gota de agua y en ese tiempo algunos desesperados tomarán su propia orina, con secuelas de vómitos y calambres. El Che no logra evitar un par de episodios de furia: en uno de ellos apuñala a su yegua, para convertirla en alimento; en otro, al ver que Antonio (Olo Pantoja), por error, ha disparado sobre su propia tropa, lo toma de la camisa. Antonio –se cuenta en Pombo, un hombre en la guerrilla del Che, Buenos Aires, Editorial Colihue, 2007)– le dice: “Fernando, coño, ningún hombre me ha hecho esto”. Su indignación calma a Guevara, que lo suelta y pide disculpas. No lo saben, pero quizá lo intuyan: ya no habrá buenas nuevas. En esos primeros días descubren que han vuelto sobre sus pasos y están, por segunda vez, en las proximidades de la casa de Honorato Rojas. La vivienda está vacía, sólo quedan víveres y unos chivos. Los arrieros les relatarán que la mujer de Honorato se ha quejado al ejército porque los soldados han golpeado al marido. El 2, revela el Che, “la radio trajo una noticia fea sobre el aniquilamiento de diez hombres dirigidos por un cubano llamado Joaquín en la zona de Camiri”. Fernando, el Che, cree, quiere creer, que la versión es falsa y sólo busca desalentarlos. Se equivoca: el 31 de agosto, Honorato Rojas ha entregado a Joaquín y su gente al ejército, que les tiende una emboscada cuando se aprestan a vadear el río Grande. Las bajas fueron Apolinar Aquino Quispe (“Polo”), Freddy Maymura Hurtado (“Ernesto” o “Médico”), Gustavo Machín Hoed de Beche (“Alejandro”), Moisés Guevara (“Moisés”), Israel Reyes (“Braulio”); Walter Arancibia (“Walter”), Haydée Tamara Bunke Bider (“Tania”), la única mujer en la guerrilla rural, y el jefe Juan Vitalio Acuña (“Joaquín”). El médico Restituto Cabrera Flores (“Negro”) logra huir pero es capturado y asesinado cuatro días después. “Fue identificado por Ciro Roberto Bustos –precisó Pombo–, todo indica que él estaba colaborando con el ejército.” El golpe es demoledor. Para mayor decepción, la radio anuncia la detención de Loyola Guzmán.

La columna sigue su marcha. El 24 de septiembre arriban a un caserío conocido como Loma Larga. Los campesinos le aconsejan al Che que tome por el camino de La Higuera porque puede encontrarse con los soldados. El Che desconfía y prefiere hacer caso a su propia intuición y “se mete por abajo, por el Yuro”. Al salir de La Higuera los sorprende la Compañía Galindo y caen Miguel (Manuel Hernández Osorio), Coco (Roberto Peredo Leigue) y Julio (Mario Gutiérrez Ardaya). En el Resumen del Mes, el Che debe escribir en su diario que “La tarea es zafar y buscar zonas más propicias”. Será necesario ocultarse para hacer creer al ejército que han logrado huir de la zona. Pasan tres días ocultos en el cañadón. En la noche del tercer día logran romper el cerco. “Nacimos dos veces”, le comenta a Pacho. Pacho reconocerá que “sólo la voz del Che hace que la gente camine”. Están sedientos, buscan desesperadamente agua. El seis de octubre la encuentran. En la madrugada del 8 reinician la caminata por la cañada del Yuro. Al Chino (Juan Pablo Chang) se le pierden “sus espejuelos” y lo hace casi a ciegas. El Che lo toma a su cuidado para que nadie le recriminara su falta de aptitudes para la lucha rural. No pueden cumplir con las previsiones: a la una y media del mediodía comienza un tiroteo. Los soldados al mando de Gary Prado han descubierto a dos guerrilleros moviéndose en la quebrada. Pombo y Urbano (Leonardo Tamayo Núñez), desde su puesto en lo alto, escuchan que la balacera se hace más intensa “por la Quebrada del Yuro arriba”. El Che desaparece del puesto de mando. Lo descubren en su intento de huir. Antes ha ordenado a los heridos y se parapeta junto a Pacho (Alberto Fernández Montes de Oca), Willy (Simón Cuba), Chino, Antonio y René como grupo de contención. Una ráfaga lo hiere en la pantorrilla y un plomo le quiebra el caño del fusil; a su pistola 9 milímetros se le ha caído el cargador. El Che y Willy son los únicos que sobreviven al ataque. Willy lo carga y, se narra, grita a los soldados que se detengan: “Este es el Che Guevara y lo van a respetar”. La historia posterior recoge datos verosímiles pero difícilmente corroborables: que en camino hacia la escuela de La Higuera se ofreció a curar soldados heridos, que al ser amarrados tranquiliza al capitán Gary Prado con un “no se preocupe, capitán, esto ya terminó”. En la ciudadela de Miraflores, entre tanto, el ministro de Guerra, general Ovando Candia, el jefe del Estado Mayor Juan José Torres, el comandante del Ejército, general Lafuente Soto y otros dos altos oficiales dictan la sentencia de muerte: el Che prisionero será siempre un factor de agitación y revuelta. La orden la ejecuta un suboficial, Mario Terán. De los siete impactos que contabilizó la autopsia, dos, el del corazón y el de la garganta, fueron necesariamente mortales. Terán, la vieja que le sirvió su última comida, una sopa de maní, y muchos otros quisieron tener su souvenir y se fotografiaron junto al cuerpo del jefe guerrillero asesinado.

Uno de sus mejores biógrafos, Paco Ignacio Taibo, tuvo el tino de refutar la tesis, extendida entre enemigos y charlatanes, de que las disidencias políticas y las miserias de la Revolución impulsaron al Che a abandonar Cuba y encontrar su destino en el Congo, primero, y en Bolivia después. No obstante, Taibo no consigue evitar que su educación de narrador se imponga a la visión militante del protagonista de su obra y, validando lo que ha querido negar, conjetura: “Hay además una tentación de volver al pasado, salir de las penurias de la dificilísima construcción del socialismo y volver a la época de la gloria, de la que la memoria filtra lo peor y va dejando el regusto de los mejores momentos, las solidaridades, las entregas totales, la adrenalina fluyendo, el olor de la pólvora y, por qué no, el heroísmo”. Se lo puede pensar de otra manera: entre los libros que Ernesto Che Guevara seleccionó para llevar a Bolivia, se encontraban dos textos de León Trotsky, que conocía mucho mejor que los historiadores el alma del militante, un espécimen que, como dijo en el entierro de Esenin, a pesar de los pesares, ama la época que le toca vivir porque “es su patria en el tiempo”.

5.10.07

Cantautor uruguayo Daniel Viglietti de gira por Suecia


F.O.U.S. (Federación de Organizaciones de Uruguayos en Suecia/Uruguayanska Riksförbundet) presenta al mundialmente conocido cantautor uruguayo/den världsberömda folksångaren från Uruguay

Daniel Viglietti

Estocolmo/Stockholm
Viernes 23 de noviembre/Fredag 23 november

Dirección/Adress: Triskel Kultur Center (Vävar Johans gata 9, Sickla Udde Hammarby Sjöstad)
Hora/Tid: 19.30
Entrada/Entré: 160 kr
Ómnibus desde Uppsala/Buss från Uppsala: 100 kr

Entradas/ Biljetter
Estocolmo/ Stockholm:
Hugo Kappenbach: hugo.klappenbach@gmail.com
Elizabeth Paller: e.paller@comhem.se
En Uppsala:
Veronika Engler: veronika.engler@bredband.net
Sergio Acosta: sergio.acosta@sll.se

Malmö
Sábado 24 de noviembre/Lördag 24 November
Dirección/Adress: Jeriko (Spångatan 38 , 211 53 Malmö)
Hora/Tid: 19.30
Entrada/Entré: 160 kr
Artista invitado/ Kvällens gästartist: Mikael Wiehe

Las entradas para este evento se venden en/Biljetter till Jerikos arrangemang säljs på: http://www.kulturcentralen.se/

Lo recaudado en las actuaciones se destinará a apoyar el Fondo Raúl Sendic en Uruguay

2.10.07

Conferencia sobre Venezuela


La Red de Solidaridad con América Latina, RESOCAL,
invita a una Conferencia sobre el tema
"El petróleo y las reformas constitucionales para construir el socialismo del siglo XXI"

Exponentes:
David Paravisini: especialista en recursos energéticos y petróleo.
Maria del Carmen Díaz: especialista en la reforma constitucional.
(Ambos venezolanos que estarán en Suecia por corto tiempo)

Día: jueves 4 de Octubre
Hora: 18:00 hrs.
Lugar: Local de Asoc. Victor Jara
Pontonjergatan 36 B, Stockholm
T-Fridhemsplan

Habrá servicio de cafetería.

¡¡Bienvenidos !!